Los pueblos precolombinos utilizan el oro porque es más maleable, permite hacer láminas más finas, con una técnica depurada ya desde tiempos prehispánicos en el 100 d.C. Collares, orfebrería magnífica, increíble detalle y diseño. Mil veces mejor acabados y de mayor belleza que los encontrados en joyerías del aeropuerto, que imitan diseños antiguos con la prisa de la estandarización industrial.
Algunos pulidos y brillan, reflejan, otros sin pulir, absorben la luz.
Los europeos pensaban que trabajaban directamente el moldeado del oro, pero usaban moldeado de cera perdida, que es mucho más complejo y permite hacer más cosas.
Observando los diseños tan variados, preciosos y vanguardistas formas, sorprende pensar en el ego de artistas que siguen recalcando la originalidad y unicidad de sus diseños con tanto ímpetu individualista (como si hubieran inventado algo de la nada).
10500 a.C. ya había asentamientos humanos conocidos y con vestigios de cerámicas, en Zipaquirá.
Tenían técnicas complejas, creaciones esféricas, piezas huecas, unían láminas, creaban estatuas vacías… el sentido que dan y valorización al trabajo de orfebrería es fascinante. Porque cuentan historias, por su simbolismo y el trabajo realizado. Ese contar historias trasladado al presente, lejos de una evolución emancipadora, se utiliza en el marketing y publicidad a diario con técnicas más elaboradas pero con objetivos inmensamente más pobres.
El valor que dan a la herencia y al paso de un objeto de generación en generación, se va perdiendo en una sociedad de consumo que necesita tirar para seguir la rueda de la compra, cuando no sobrecomprar más allá de lo necesario sin apreciar los pequeños objetos que contienen valores propios más allá de lo material.
Para ello, el trabajo de reparación estaba muy valorado socialmente. Arreglaban los objetos poniendo alambres o remaches. El sentido de recuperar era algo con valor comunitario.
Tenían una concepción dual del mundo (creo que también nos aplica a nosotros), pero también contemplan la transformación. De hecho en las tres capas, mundo, inframundo y supramundo, el ser humano no es precisamente el ser superior. Usaban el oro y el cobre. Figuras con formas mezcladas de rana, cuadrúpedo, ave, dan testimonio de un pensamiento simbólico elaborado y de la idea de transformación. Los temas: erotismo, enfermedad, muerte, poder, maternidad, vejez… mismas inquietudes clásicas del ser humano.
A menudo la gente del periodo Tairona creaba chamanes con narigueras, viseras metálicas y plumas, adornos sublabiales… el chamán era normalmente representado como murciélago. Hombre-murciélago. La parte superior representa el sol, la intermedia al chamán-hombre, la inferior al murciélago.
Sobre el origen, devenir y estructura del universo, dividen el cosmos en
varios niveles interdependientes (esta característica lo hace muy
interesante, que no fueran estancos, resta peso a la dualidad que
hablábamos). Colores, animales, espíritus, olores, los habitan.
Concebían una dimensión material y otra espiritual, es su razón de ser
de la cultura amerindia. Era una combinación de opuestos
complementarios: en la parte superior las aves, el intermedio
representado por el jaguar, el venado, y el inframundo por murciélago o
serpiente. Su idea de cosmos estaba relacionada con la propia sociedad
amerindia, donde gente, animales, plantas y espíritus conforman una
sociedad con relaciones idénticas y de respeto mutuo.
La gente del Tairona resistió la conquista española durante 100 años.
Entre los pueblos, estaban los Koguis, Wiwas, Ikas y Kenkuamos.
El
período Nahuange abarca entre el 200 y 900 de nuestra era. Estos
asentamientos tenían pesca y agricultura, ua usaban conchas, ,metal,
explotación de la sal, orfebrería, maíz, yuca…
El periodo Tairona a
partir del 900 hasta 1500, empieza a haber más circulación de
productos, mayor complejidad en las construcciones y conexión entre
pueblos de la montaña y de la costa para intercambios.
Luego ya
vendría la conquista a partir de 1500… que alteraría los más de 15000
años de historia prehispánica, 84 grupos indígenas, 65 lenguas. El hecho
de hablar de ‘’prehispánica o precolombina’’ ya dice mucho del eje de
la valoración que hacemos. Durante la guerra, violaron a mujeres y les
pasaron enfermedades que antes no tenían en las montañas y por tanto
para las que no conocían remedio. Esta fue una de las principales causas
de cómo empezó a mermar la población hasta que finalmente fue vencida.
En la conquista, el pago en oro al que obligaban los españoles, hizo que fundieran sus piezas. Comienza el concepto de valor mercantil para el oro. Para ellos había tenido sólo un valor de uso ornamental o simbólico, cuando no puramente utilitario. Con la invasión, cambia el valor de este material. Empezaron primero con los pagos forzados y la esquilmación más activa donde les arrebatan los yacimientos, así como la famosa búsqueda del Dorado (inspirada por el ritual real periódico en el que desde una canoa lanzaban oro al agua). El río quedó prácticamente seco de tanta extracción.
Los narcos están donde los cultivos ilegales, que es donde los asentamientos indígenas que quedan y les obligan a desplazamientos. La llamada ley de desarrollo rural les despoja de sus tierras. Los policías han fumigado repetidas veces con glifosato las tierras de cultivos ilegales; un polémico químico puesto en entredicho por su potencial cancerígeno y envenenamiento de tierras, aguas y polinizadores, con todo lo que ello conlleva para la salud también de las personas.
